Según la wikipedia, la tendencia es un patrón de comportamiento de los elementos de un entorno particular durante un periodo de tiempo. Eso es como término financiero, pero como lo que de verdad nos importa aquí es lo relativo al mundo fashion (para qué nos vamos a molestar en hablar del euríbor si muchos no sabrán lo que es eso hasta que lo clone Primark) las tendencias en moda son los estilos y trapos que nos hartaremos de ver en la calle durante los próximos meses.

En principio las tendencias se dividen en temporadas, según las estaciones del año, vamos que solo durarían unos meses hasta que llegase otra nueva (normalmente, totalmente distinta a la anterior para que no podamos aprovechar nada del armario que nos compramos apenas 10 meses antes)

Pero si tenemos en cuenta los siguientes puntos:

1. Las modas más o menos atrevidas, al principio solo se ven por las zonas más céntricas y vanguardistas de las ciudades, hasta que la gente se va animando a copiarlos para ser el primer rarito de su clase / oficina / carrefú / celda… 

Porque para iniciarse en determinadas modas hay que ser valientes, ¿quién no ha apartado nunca su pierna del que tenía sentado al lado, por miedo a que le pegaran las pelotillas de los leggins? ¿ quién no se ha llevado la mano al bolso buscando el aerosol, al ver que entraba una panda de hippijos con 3 kilos de palestina enmohecida cada uno?

Y no hablemos de las bailarinas plasticosas, que solo con vérselas a una ya te entraban sudores por imaginar en qué grado de cocción se encontraban los dedos (las de Blanco tenían que llevar una válvula como las ollas express para avisarte del desastre)

2. Que Inditex necesita unas semanas para copiar lo que han sacado el resto de diseñadores e idear qué floripondio poner para tapar el hueco que deja el logotipo del original.

3. Pongamos que tardan otra semana más en inventarse las tallas o “cómo hacer una camiseta que la xl te sirve de vestido premamá (por fecundación asistida) y la L se te queda incrustada en el estómago de una forma que no sabes si tienes apendicitis o se te ha quedado la alarma dentro”.

4. Que siempre está la típica dependienta vaga que te toma por loca cuando le preguntas por algo, todo por no mover el culo hasta el almacén. Aquí el tiempo varía entre 1- 2 semanas, lo que tarda en desaparecer misteriosamente la chica en cuestión.

5. Por estadística, siempre hay una dependienta por tienda que no sabe quitar la alarma ( bueno la alarma y los plastidecores que se metió por la nariz cuando era pequeña) Lo que te obliga a volver a la tienda otro día o esperar a que tu padre te encuentre la herramienta mágica (que siempre le falta, necesita otra) para quitarla sin que la ropa pierda la forma y uso original. Pongamos 1 mes por ejemplo…

6. Como todas nos compramos la ropa en las mismas tiendas, te cansas de ver el mismo modelito cada 2 semáforos. Es decir, que aunque hace 4 meses que te la compraste, la ves tanto que has terminado por no ponértela. Pero eso no significa que deje de estar de moda, noooo, tu compañera la llevará hasta los exámenes de Septiembre si hace falta. Y por jorobarte, la llevará durante los siguientes cursos, lo que conlleva que será tendencia durante varios años más.

7. Existe Lefties. La falda que viste hace 2 años en la tienda vuelve cual Vacaburra Campos sin aceptar que fracasó y nunca llegó a la calle.

Pero cómo está la típica fashion victim, que como se quedó sin ella ( o lo ha visto en un fotolog atrasado) se la comprará por mucho que la hayan pisado, pues otra temporadita más con la falda de turno.

8. Las chonis (mmm tema morbosillooo) cómo olvidarnos de uno de los eslabones imprescindibles de la cadena “vestimentaria”.

 El primer año que sale un determinado estilo, a los que lo llevan les tachan de horteras. El segundo, ya los “suben” a pijos. Y el tercero, ay el tercero… Ahí es cuando llega la parte en la que te planteas si serás capaz de sobrevivir a esa moda. Si tus ojos no se caerán al ver a un ejemplar de esta especie combinando las aviator con unos aros dorados que ni la pista del circo de Las Ventas, esos calentadores rosas a juego con su cinturón dorado a la cadera y su cartera de mano verde pato…

Resumiendo que ya me he perdido, las tendencias duran mucho más de lo que creemos, así que por favor, pensar mucho antes de comprar algo, que luego no sabrás a quién se lo verás puesto y para entonces ya será demasiado tarde para no subir esa foto con tu modelito al tuenti.

Y sobre todo, piedad por los que tenemos que convivir con vosotros.

Recuerda, ella no lo haría, ¿o si?

Gato.